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21/09/2019
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Narcotráfico y Migración inducida. Dos negocios ilícitos contradictorios.

Latinoamérica tiene dos grandes problemas que le impiden avanzar hacia mejores logros económicos y sociales. El narcotráfico desbordado y la migración irracional que se está presentando.   Mirando a la migración irracional, la cual extrañamente se ha multiplicado, hasta el punto de constituir unos grandes problemas tanto para los EE.UU., como para Latinoamérica.  A tales problemas, los califico de contradictorios puesto que dan beneficios económicos, tanto a  los gobiernos de Latinoamérica, y por supuesto, para los delincuentes quienes los crean, dirigen y administran. Al contrario, para los EE.UU., sin duda alguna, representan un grave problema de salud y de seguridad interna, por presentar dificultades como para controlar a ambos problemas sin la contribución de quienes producimos las drogas y generamos las migraciones hacia esa nación, los latinoamericanos, entre otros. 

NARCOTRAFICO:

Un negocio milenario, que a pesar de los daños que tanto causa a la salud de los ciudadanos de los países que los consumen, aún sigue existiendo y multiplicándose; puesto que en la medida en pasa el tiempo, existen más adictos y protectores a este flagelo, puesto que además de las alucinaciones que enloquecen a sus consumidores, la variedad de productos del narco tráfico se ha multiplicado, puesto que se producen drogas para todos los gustos y necesidades. 1) El narcotráfico tiene otra gran cualidad apreciada por los gobiernos inescrupulosos donde la droga se produce, puesto que contribuye con las economías de estos países de una manera determinante. 2) Mantiene un nivel de empleo permanente y bien remunerado en gran parte de la población de esos países, contribuyendo en el combate al desempleo, un común denominador en Latinoamérica y otros países sub desarrollados. 3) El nivel económico de esa nación al final sale favorecido, puesto que esos dineros, una vez lavados, entran legítimamente al sistema económico y le dan vitalidad económica a ese país, aun cuando esta ayuda sea ilegal. 4) Combatir al narcotráfico es una tarea ardua, muy sistemática que requiere de grandes esfuerzos, y desembolsos, razón por la que al final resulta muy costosa emprenderla y mantenerla sistemáticamente vigente y activa en el tiempo. 5) El poder económico del narcotráfico es tan grande, que no existe voluntad ni rectitud ni moral, ni honestidad que se resista a la corrupción permanente que coexiste en ese medio. Por tal motivo, vemos comúnmente a presidentes, ministros, gobernadores, jefes de policías y militares de alto rango; envueltos en el narcotráfico en nuestros países de Latinoamérica y en otras regiones del mundo, envueltos en problemas de apoyo, disfrute, docilidad y protección al narcotráfico.  

MIGRACIÓN:

La migración de un país a otro, es también un hecho que existe desde hace milenios. Sobre todo en épocas donde existían los pueblos completos que migraban por diferentes razones y factores, donde las guerras, el clima, las fuentes de alimentos y la búsqueda permanente de oportunidades obligaban a pueblos enteros a migrar de lugar en lugar.  Esas prácticas han mermado por el lado de las migraciones de los pueblos enteros, pero multiplicado por el lado de las migraciones por motivos políticos, por guerras y/o por necesidades económicas y varias.

En tal sentido, hemos sido testigos de migraciones enormes tanto en Europa, como en América; de migraciones descontroladas a países que empiezan a quejarse y a protestar muchas de estas migraciones, las cuales sin duda alguna, afectan las economías y formas de vida de tales países.

Me refiero a los países, africanos, asiáticos y latinoamericanos, los cuales según se sabe son los más propensos a emigrar hacia otras latitudes en la búsqueda permanente de oportunidades económicas y de otra índole, razones por las que por lo general migran masivamente hacia Europa y hacia los EE.UU. Muchos países y regiones que aceptan migraciones masivas de ciudadanos como es el caso de los EE.UU., y Europa; se han beneficiado y aun se benefician de la migración latinoamericana asiática y africana, puesto que acostumbran emplearlos con bajos sueldos en comparación a la escala de sueldos normales establecidos, lo que sin duda alguna beneficia a sus empresas y al país que los recibe.

No obstante lo anterior, existen actualmente muchas tensiones entre países emigrantes y países inmigrantes que los reciben por los siguientes aspectos. Cada país tiene sus leyes, normas, políticas públicas y formas de seguridad controlar la migración hacia su territorio. Esto para evitar anarquías y descontroles en la seguridad interna así, como los controles en sus economías. En el caso de Europa, los migrantes provenientes de áfrica, y prefieren la vía marítima, para alcanzar a Europa en sus travesías migratorias. La ONU, por razones humanitarias apoya y defiende las migraciones masivas.

Son incontables los casos masivos de ahogados que se han  producido al intentar tal travesía hacia Europa. En el caso de los EE.UU., los migrantes de Centroamérica  se van por tierra hacia México, y desde allí, abordan a los EE.UU. por diferentes sitios.  Otros prefieren por otras vías más escabrosas, a través de la inmensa frontera entre los EE.UU. y México. Los más osados, abren túneles o se van por vía marina hacia Texas, New Orleans, Luisiana y Florida, vías estas que ofrecen más peligros y mayores riesgos que a través de México.

En cierta forma, el narcotráfico y la migración mantienen ciertos nexos, que hacen mucho más compleja la migración  ilegal hacia los EE.UU., puesto que existen dos categorías de migrantes. A) Los honestos que desean lograr una mejor calidad de vida, que les permita progresar y mantener dignamente a sus familias. B) Los delincuentes y deshonestos que utilizan la migración, como trampolín para hacer daño a la sociedad norteamericana y delinquir en los EE.UU., para sacar provecho económico de esa facilidad que les dan las reglas de juego humanitarias entre las naciones.

Las últimas acciones migratorias masivas desde Centroamérica, hacia los EE.UU., se han ido complicando en la medida en que estas se han ido incrementando a niveles exagerados, según los cuales se habla de marchas de docenas de miles de migrantes en columnas que han alcanzado tamaños gigantescos, difíciles de controlar por las naciones centroamericanas y por los EE.UU. Dado que los EE.UU., continua protestando a los países centroamericanos, por permitir tal enorme volumen migratorio, y a México por apoyarlos en su recorrido e ingreso, Donald Trump ha amenazado a México, con sanciones económicas por permitir tal éxodo, facilitándoles su permanencia en México, mientras preparan el intento hacia su objetico final, EE.UU.

Ante las amenazas de Donald Trump, de aplicar aranceles  a productos mexicanos, se han prendido las alarmas políticas, económicas y diplomáticas de la relativa paz y la tranquilidad actuales en América, por culpa de una migración desbordada, que pudiera terminar en mayor agravamiento entre nuestras relaciones políticas, económicas y diplomáticas.

Como observador latinoamericano de tal situación, me permito opinar; que es justo admitir que independiente de las razones argumentadas por los migrantes, según las cuales tienen forzosamente que salir de sus respectivos, países por asuntos económicos, falta de empleos, de futuro y  de seguridad personal, existen razones muy válidas para emigrar, pero inexplicables de parte de los gobiernos de estos países, quienes se lavan las manos, y ejercen gobiernos represivos, corruptos y atrasados que impiden a sus ciudadanos vivir decentemente en paz y armonía en sus países de origen.  

En la medida en que he ido incursionando en dicho problema, s ha descubierto que tales países, centroamericanos, incluyendo a México, reciben remesas en dólares anuales significativas de sus ciudadanos expatriados en otras  naciones del mundo, que sin duda alguna, ayudan a las economías de sus familias y respectivos países, lo cual deja una pregunta capciosa y maliciosa en el aire. ¿Estarían estos gobiernos centroamericanos patrocinando y aupando a tal migración vistos los beneficios económicos que estos aportan a sus respectivos países?

La relación entre el narcotráfico y la migración,  es tan evidente que difícilmente, se pueda negar. Claro, que no se debería confundir la migración honesta con la deshonesta, pero tampoco se pueden desestimar los alegatos del gobierno de los EE.UU., en el sentido de que parte de esa migración es indeseable en los EE.UU., y estaría haciendo gran daño interno en esa nación.

El hecho de que existan túneles en las fronteras y estos se sigan construyendo, aunados a otros tipos de evidencias que apuntan hacia  la parte deshonesta e ilícita de cierto tipo de migración hacia los EE.UU., da razones y argumentos suficientes y validos a los EE.UU., para desconfiar y alarmarse ante tales hechos. Debería haber mayor supervisión y revisión interna en México que impida la construcción de tales túneles. Es innegable, que para tener acceso a esos túneles y pasajes claves para acceder fácilmente a los EE.UU., existe un negocio soterrado menor e ilegitimo, no tan insignificante.

La relación del narcotráfico con la migración ilícita, no debería extrañarnos puesto que el narcotráfico además de ser ilícito es un monstruo de múltiples cabezas, que se vale de todas las formas y maneras para distribuirlas a través del mundo en todas la formas conocidas de hacerlo. Es un negocio tan rentable que no se pueden sub estimar las diferentes formas de hacerlas llegar a sus grandes, medianos, pequeños e insignificantes clientes y consumidores.

Las contradicciones, mencionadas en el título, se pudieran haber cambiado a afinidades, puesto que para los gobiernos también significan una extraña dualidad, puesto que al combatir a ambos delitos, estarían cerrándoles las puertas a ingresos económicos nada despreciables para fortalecer las económicas  de sus respectivos países.

 

CONCLUSIONES Y REFLEXIONES FINALES:

Existe un conflicto político, diplomático y económico soterrado entre las naciones centroamericanas y los EE.UU., cuya solución está lejos de lograrse debido a las posiciones firmes, inflexibles e invariables de cada gobernante en no querer admitir que tales problemas pueden arreglarse de actuar con mayor transparencia y determinación para contribuir cada uno en la solución del mismo. No es con populismo, demagogia ni con sanciones económicas como se tienen que resolver. Es inconcebible, que en lugar de reducirse, los problemas del narcotráfico y de la migración ilegal, tales flagelos sigan escalando en Latinoamérica, y no se observen signos de mejores tiempos para al menos, reducirlos al mínimo.

Latinoamérica debe entender de una vez por todas que, tiene que contribuir con los EE.UU., para buscarle conjuntamente; una solución consensuada, pacífica y armoniosa a ambos problemas. Como latinoamericano, observo más iniciativas de parte de los EE.UU., que de los líderes de Latinoamérica. Al menos, los EE.UU., aportan ideas y soluciones reales, que aun cuando suenen drásticas, tienden a solventar los problemas; mientras que del lado nuestro dejamos mucho que desear respecto a nuestras posiciones, más políticas, ambivalentes, populistas y diplomáticas que realistas y proactivas. 

El empeño e impulso en atacar al narcotráfico y a la inmigración desbordada, debe ser más genuino y efectivo de parte de Latinoamérica, de manera tal que los EE.UU., quienes sufren tales impactos con mayor intensidad, puedan, confiar más en nosotros y lograr mejores relaciones entre las partes, lo cual sin duda alguna redundaría positivamente en nuestras relaciones políticas,  diplomáticas y económicas.  Si EE.UU., nos necesita, y nosotros necesitamos a los EE.UU. La pregunta de rigor sería: ¿Por qué no podemos establecer una relación armoniosa, constructiva y beneficiosa ganar-ganar entre todos los pueblos de América?

Los dilemas, conflictos y dobles posturas e intereses de algunos nuestros políticos latinoamericanos, con los EE.UU., deberían ser resueltos, antes de que sea muy demasiado tarde para latinoamericana y su economía. Ese conflicto de odio/amor hacia el norte, el cual alimenta las medias verdades y medios acuerdos, con Norteamérica, nos hacen mucho daño para mantener un desarrollo económico continuado y sustentable. A Donald Trump. En lugar de verlo como a un enemigo, deberíamos verlo como un amigo, puesto que por las buenas pudiera resultar en un aliado incondicional para Latinoamérica y para nuestras democracias y necesidades integrales. He insistido en esto, y lo seguiré haciendo hasta el final, puesto que lo veo claro,   transparente y beneficioso para todos. Admito que no es fácil, y al contrario, es difícil, pero esperanzadoramente viable. Es una tozudez y enorme necedad ver a los EE.UU., como a un enemigo de Latinoamérica, tal como lo ven los gobiernos actuales de Cuba, Bolivia, Nicaragua y Venezuela, entre otros.  América entera debería tener mejor sinergia entre sus naciones, para lograr óptimos resultados en sus gestiones individuales y colectivas. En la unión esta la fuerza.